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Clarice Lispector

Corregidor Ediciones

160 paginas


Hay que leer El via crucis del cuerpo como una liberación de su condición de escritora esclava, pornógrafa, pero no por la pureza sino por el lixo (basura), pasando por la perversión y humillación que el capitalismo le inflinge a los escritores y a las mujeres. Sobre todo a escritoras mujeres. Clarice, con más de diez libros publicados y una vida entregada a la creación literaria, tiene que aclarar: "solo aviso que no escribo por dinero y sí por impulso".


Dificil toparse en la vida o en los libros con una persona tan enamorada a la vez de la via y de la muerte como Clarice Lispector- salvo Isaac Bashevis Singer, pero la gracia incandescente de Lispector es que sea mujer, ademas de judia ucraniana brasileña-. Si me conceden una breve incursion por la atopista de las generalizaciones, nadie entiende mejor el precio de la vida, en todos sus sentidos, que un judio. Y nadie entiende mejor la paga de la vida que un brasileño. Si esas dos naturalezas convergen en alguien, y no se neutralizan, se potencian de manera inconcebible. Uno de sus traductores, Gregory Rabassa, dijo una vez : "Si Kafka fuera mujer y brasileña, si Marlene Dietrich escribiera..." Yo lo diria asi: no hay nada mas glorioso que una mujer loca de amor por la vida, y nada mas pavoroso que una loca de amor por la muerte. Lispector era las dos. Reaccionaba con todo su cuerpo a cada primavera ("Siento un perfume de polen en el aire. Tal vez sea mi propio polen"), era capaz de salir a la calle un dia de sol despues de una gripe y no poder contenerse de decir, a quien quisiera escucharla: "Qué lindo es estar con los demas". Y a la vez escribir: " Despues de morir no se va al paraiso: el paraiso es morir. Lo que llamo muerte me atrae tanto que solo puede calificarse de valeroso el modo en que, por solidaridad con los otros, me aferro a lo que llamo vida, y a pesar de la intensa curiosidad, espero". Juan Forn


El via crucis del cuerpo - Clarice Lispector

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Clarice Lispector

Corregidor Ediciones

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Hay que leer El via crucis del cuerpo como una liberación de su condición de escritora esclava, pornógrafa, pero no por la pureza sino por el lixo (basura), pasando por la perversión y humillación que el capitalismo le inflinge a los escritores y a las mujeres. Sobre todo a escritoras mujeres. Clarice, con más de diez libros publicados y una vida entregada a la creación literaria, tiene que aclarar: "solo aviso que no escribo por dinero y sí por impulso".


Dificil toparse en la vida o en los libros con una persona tan enamorada a la vez de la via y de la muerte como Clarice Lispector- salvo Isaac Bashevis Singer, pero la gracia incandescente de Lispector es que sea mujer, ademas de judia ucraniana brasileña-. Si me conceden una breve incursion por la atopista de las generalizaciones, nadie entiende mejor el precio de la vida, en todos sus sentidos, que un judio. Y nadie entiende mejor la paga de la vida que un brasileño. Si esas dos naturalezas convergen en alguien, y no se neutralizan, se potencian de manera inconcebible. Uno de sus traductores, Gregory Rabassa, dijo una vez : "Si Kafka fuera mujer y brasileña, si Marlene Dietrich escribiera..." Yo lo diria asi: no hay nada mas glorioso que una mujer loca de amor por la vida, y nada mas pavoroso que una loca de amor por la muerte. Lispector era las dos. Reaccionaba con todo su cuerpo a cada primavera ("Siento un perfume de polen en el aire. Tal vez sea mi propio polen"), era capaz de salir a la calle un dia de sol despues de una gripe y no poder contenerse de decir, a quien quisiera escucharla: "Qué lindo es estar con los demas". Y a la vez escribir: " Despues de morir no se va al paraiso: el paraiso es morir. Lo que llamo muerte me atrae tanto que solo puede calificarse de valeroso el modo en que, por solidaridad con los otros, me aferro a lo que llamo vida, y a pesar de la intensa curiosidad, espero". Juan Forn


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